ALGUNOS INTERROGANTES ALREDEDOR DE LAS “PATALETAS”
- ¿Qué son las pataletas?
- ¿Cuándo ocurren?
- ¿Por qué ocurren?¿Qué hacer durante la
pataleta?
- ¿Qué se debe evitar durante el berrinche?
- ¿Qué se debe hacer después de la
pataleta?
-
¿Por
qué unos niños hacen más pataletas que otros?
-
¿Cómo
prevenir las pataletas?
-
¿Cómo
disminuir las pataletas?
-
¿Cuándo son
anormales las pataletas?
Así lloren o griten de manera descontrolada, no se puede ceder ante una forma de expresión que busca manipular a los adultos para conseguir caprichos. Hay que neutralizarlas y luego conversar con ellos.
Muchos padres sienten que pierden el
control cuando sus hijos lloran, gritan, insultan o se tiran al piso cada vez
que no se les complacen sus caprichos. Esta conducta, conocida como pataleta,
es normal en el desarrollo infantil.
“Las pataletas son más evidentes a
partir del año y medio o dos años de edad y durante el preescolar; sin embargo,
pueden mantenerse después de este tiempo. Los niños recurren a ellas como una
manera de obtener lo que quieren”, afirma la Psiquiatra infantil y del
adolescente Diana Botero Franco. Son un recurso para llamar la atención y al
que recurren cuando no ven otra forma para que el adulto atienda sus
necesidades físicas o emocionales.
Pero cuando estas se presentan de
forma repetitiva (varias veces al día), prolongada (cada episodio dura bastante
tiempo) y con un componente de agresividad y explosividad en el cual el niño se
hace daño a sí mismo, es conveniente consultar con un profesional.
“La personalidad del niño -hay unos
más impulsivos e irritables que otros- el ambiente familiar y las pautas de
crianza inconsistentes influyen en que una pataleta empeore y sea difícil
de manejar”, indica la psiquiatra. Por ejemplo, si en casa ambos padres se
contradicen en sus decisiones respecto a los intereses, necesidades y deseos
del niño, este no sabrá con certeza qué se espera de él y acude a la pataleta
para lograr su propósito, pues los padres terminan cediendo a sus caprichos.
¿Qué hacer ante las pataletas?
Lo primero es observar de dónde vienen y qué tipo de frustración, rabia, tristeza o cansancio tiene el pequeño, afirma la psicóloga Paula Bernal, especialista en desarrollo infantil. Una vez se identifique -dice- los padres deben verbalizar lo que el niño siente, darle un espacio para manifestar la rabia y estar disponibles emocionalmente cuando se haya calmado. Por ejemplo: “veo que estás molesto porque te dije que no puedes rayar las paredes. Voy a dejarte un rato para que te calmes y cuando ya lo estés, hablamos”.
“Una de las cosas que se les enseña a
los padres es a ser claros en las normas; si dicen no, deben mantenerse en la
decisión”, explica la psiquiatra Diana Botero.
Prestarles atención solo hasta que se
tranquilicen
El llanto, los gritos, la furia y demás manifestaciones de una pataleta pueden descontrolar a cualquier padre, por eso hay que saberlas manejar.
Si la pataleta se presenta en un lugar público, deben aislar al niño (ir al carro, al baño o devolverse para la casa) y llevarlo a un lugar donde tengan control de la situación y no se sientan intimidados por las personas que están a su alrededor.
Cuando estén en privado, no se le debe prestar atención y en el sitio donde el pequeño se encuentre no debe haber cosas que lo distraigan, para que realmente su permanencia allí sea una sanción. En ningún momento se le debe golpear, gritar o insultar.
Es clave hacer advertencias: “Si sigues comportándote así, nos vamos para la casa”. Si continúan el llanto y los gritos, cumplir con la advertencia.
Hay que hablarle con firmeza, de forma clara y concreta, y no dejarse conmover con lágrimas o expresiones como “tú no me quieres”. Si el niño intenta golpear a sus padres, es importante sostenerlo, evitar que los agreda y recalcarle que esta conducta no es permitida.
Cada vez que se presente la pataleta, se aconseja dejar solo al pequeño y prestarle atención cuando se tranquilice.
Motivación
Los padres deben indicarles a los infantes formas adecuadas de expresión. Cuando el pequeño se calme, es conveniente expresarle que su conducta es inadecuada, pero sin ofenderlo o desvalorizarlo.
Cuando se comporte bien es bueno felicitarlo, abrazarlo y decirle que lo quieren mucho.
Los padres pueden llevar un registro diario en el cual, cada vez que el pequeño se comporte de manera adecuada, señalan ese día con una carita feliz o una estrella de manera que éstas, al sumarlas, acumulen puntos. Cuando llegue el momento, darle la opción de cambiarlos por algo material: tiempo extra en su actividad favorita, un helado o un regalo, entre otros.
QUE DEBO HACER PARA EVITAR UNA PATALETA?
-
Dejar de hablar antes de que el niño deje de
escuchar.
-
Utilizar palabras simples y concretas según la
edad y capacidad de comprensión del niño.
-
Tener pocas
normas claras y firmes que se puedan cumplir, acordes con el niño y su etapa de
desarrollo.
-
Alentar al
niño para que hable, estimularlo y felicitarlo cuando hace esfuerzo por
comunicarse.
- Mantener la
mente abierta y no escuchar solamente lo que se desea escuchar.
-
Estar
preparados para respaldar con acciones lo que se expresa con palabras.
¿QUÉ SE LOGRA CON ESTO?
-
Que
el niño sepa exactamente lo que se espera de él y cómo debe comportarse.
-
Que
sienta admiración y respeto por sus padres y demás adultos dignos de imitar.
-
Que
perciba un ambiente agradable, en el que se le reconoce como persona y se
validan sus sentimientos.

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